Algo tienen los sueños. Son pequeños poros del tiempo y el espacio por donde nos fugamos del cuerpo. Alguien lo relacionó con deseos reprimidos, frustraciones o miedos. Pero hay sueños distintos, ajenos a la lógica, cercanos al amor.
Te he soñado. Tan cerca te tuve que hasta sentí tus infinitos besos en mis mejillas, tibia tu boca, vivo tu amor.
No recuerdo que me decías pero entendí el mensaje. La planta revivió, haciendo caso a tu pedido la cambié de lugar. Otras cosas me has querido decir, entendí que estás bien y feliz, que no me dejarás solo como yo no lo hice con vos.
Se que me sigues queriendo y que me esperas, yo ansioso de abrazarte de nuevo cuento los días, quisiera acelerar el tiempo y viajar a tu encuentro.
Ya he preparado mis valijas, todas llenas de amor y de recuerdos ¿Como dejar eso tan valioso en este páramo?
Me han dicho que el tiempo borra el dolor y la memoria recupera solo lo bueno.
Para mi el tiempo sólo es espera. Para ti no existe y sé que de alguna forma difícil de entender ya estamos juntos.
Ya me recuperaste, te recuperare muy pronto, madre mía.
Hay momentos, encrucijadas, nudos gordianos, precipicios de la vida que nos predisponen a plasmar en palabras lo que el alma vive y sueña. Para eso este blog, para contar y atravesar los abismos que nos impone la breve existencia en la Tierra. Historias propias y de aquellos que deseen colaborar con este espacio...en el límite.
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jueves, 4 de agosto de 2011
viernes, 15 de julio de 2011
Cadenas herrumbradas...
Urbe desierta. El sol calienta la siesta de un domingo que marca mi memoria. Camino haciendo sonar los pasos que se repiten como ecos, quizás deseados, quizás olvidados por el tiempo. La ansiedad me comprime el pecho, el dolor me desborda los ojos y casi no puedo ver.
Te vengo a visitar-pienso.
Pero adentro mío sé que allí no estás. Como esos ángeles carcomidos por la intemperie y el abandono.
¿Cómo dejarte ahí? ¿Cómo abandonarte? ¿Cómo hacer para olvidar lo malo y recordar sólo los momentos hermosos que vivimos?
Frío el cemento que recorre mi mano, frío el aire de ese lugar. Me da paz venir y estar cerca aunque nos separe lo físico, creo que estamos más juntos desde aquel día.
Hay tantas cadenas por doquier.Todas herrumbradas, todas quietas y endurecidas. Todas encerrando historias congeladas por el final de la vida.
Hay carcajadas que se cuelan por ahí, lejos o cerca, el silencio las acerca a mi pena.
Recuerdo cuando de tu mano recorría esta ciudad mustia, era un ritual, una obligación para sanar el alma herida.
Dificilmente cierre esta laceración, dificilmente llegue lejos con esta soledad que me envenena.
Cumpliré pronto mi promesa, ahí estaré contigo, como siempre...juntos los dos.
Te vengo a visitar-pienso.
Pero adentro mío sé que allí no estás. Como esos ángeles carcomidos por la intemperie y el abandono.
¿Cómo dejarte ahí? ¿Cómo abandonarte? ¿Cómo hacer para olvidar lo malo y recordar sólo los momentos hermosos que vivimos?
Frío el cemento que recorre mi mano, frío el aire de ese lugar. Me da paz venir y estar cerca aunque nos separe lo físico, creo que estamos más juntos desde aquel día.
Hay tantas cadenas por doquier.Todas herrumbradas, todas quietas y endurecidas. Todas encerrando historias congeladas por el final de la vida.
Hay carcajadas que se cuelan por ahí, lejos o cerca, el silencio las acerca a mi pena.
Recuerdo cuando de tu mano recorría esta ciudad mustia, era un ritual, una obligación para sanar el alma herida.
Dificilmente cierre esta laceración, dificilmente llegue lejos con esta soledad que me envenena.
Cumpliré pronto mi promesa, ahí estaré contigo, como siempre...juntos los dos.
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